Cómo elegir una silla ergonómica: Características
Índice del artículo
- ¿Cómo debe ser una silla ergonómica?
- 1. Empieza por ti: tu cuerpo, tu trabajo y tu espacio
- 2. Altura del asiento: que tus pies manden
- 3. Profundidad del asiento: evita cortar la circulación
- 4. Soporte lumbar: el corazón de la ergonomía
- 5. Respaldo y reclinación: moverse es obligatorio
- 6. Apoyabrazos: aliados de hombros y cuello
- 7. Materiales y transpirabilidad: comodidad a largo plazo
- 8. Ajustabilidad y facilidad de uso: si no lo usas, no sirve
- Características de una buena silla ergonómica
- Medidas ergonómicas de una silla
- Respaldo reclinable
- Asiento regulable
- Diseño ergonómico
- Tipos de respaldo
- ¿Con brazos o sin brazos?
- Materiales de la silla ergonómica
- Pasos para elegir una silla ergonómica
Silla ergonómica es una necesidad en la oficina. Hoy te contamos cuáles son las características que debes tener en cuenta a la hora de elegirla. ¡No te lo pierdas!
Todos hemos oído hablar de ellas pero, ¿Sabes qué beneficios tienen las sillas ergonómicas? Hoy te explicamos todo sobre ella para que puedas elegir la que más se adecua a tus necesidades.
Porque la silla ergonómica es una necesidad básica si pasas muchas horas al día sentado en tu lugar de trabajo. El uso de una silla que se adapte a nuestra espalda y le dé apoyo nos permite evitar muchas molestias y dolores. Y con ello reduce las bajas por lesiones y aumenta nuestro rendimiento laboral.
¿Cómo debe ser una silla ergonómica?
La ergonomía estudia la influencia de las condiciones de trabajo en la productividad. De ahí que se aplique al diseño de productos y equipamiento, principalmente del lugar de trabajo. Su objetivo es maximizar la productividad al reducir la fatiga y el estrés.
No solo se trata de cuidar la espalda; una buena silla ergonómica es vital para cuidar otros aspectos de la salud, como las articulaciones o la circulación sanguínea. Sin duda las sillas ergonómicas son las mejores para trabajar durante horas.

1. Empieza por ti: tu cuerpo, tu trabajo y tu espacio
Antes de mirar modelos, responde a tres preguntas:
- ¿Cuántas horas al día vas a usar la silla?
- Menos de 2–3 horas: puedes permitirte algo más sencillo, pero igualmente ajustable.
- 4–6 horas: necesitas una silla con varios puntos de ajuste y buen soporte lumbar.
- 7–8 horas o más: conviene una silla de gama media/alta, con ajustes finos y materiales duraderos.
- ¿Qué tipo de trabajo haces?
- Trabajo muy concentrado frente al ordenador (programación, diseño, redacción): necesitarás buena estabilidad, soporte lumbar constante y un respaldo que te permita cambiar de postura sin perder apoyo.
- Trabajo con muchas llamadas o reuniones: quizá valores más un asiento cómodo, posibilidad de reclinarte y apoyabrazos que no molesten al acercarte a la mesa.
- Uso mixto (trabajo + gaming + ocio): busca una silla que permita tanto postura activa (más erguida) como postura de descanso (reclinada).
- ¿Qué limitaciones tiene tu espacio?
- Altura de la mesa: elige una silla que entre dentro de tu espacio o contempla elegir una buena mesa de oficina.
- Profundidad disponible (si la silla es muy voluminosa, puede chocar con la pared).
- Tipo de suelo (ruedas para parquet, alfombra, etc.).
Con estas respuestas tendrás un “perfil” que te ayudará a priorizar unas características sobre otras.
2. Altura del asiento: que tus pies manden
La altura del asiento es uno de los ajustes más importantes y, curiosamente, uno de los más ignorados.
Lo ideal es que, sentado:
- Tus pies apoyen completamente en el suelo (o en un reposapiés).
- Tus rodillas formen un ángulo cercano a 90° (puede ser algo más abierto, 100–110°).
- Tus muslos estén aproximadamente horizontales.
Busca sillas con regulación de altura suficiente para tu estatura. Como referencia:
- Personas de estatura baja (1,55–1,65 m) necesitan que el asiento pueda bajar bastante.
- Personas altas (1,80 m en adelante) necesitan que el asiento suba más de lo habitual.
Si compartís silla varias personas, este rango de ajuste es aún más crítico.
3. Profundidad del asiento: evita cortar la circulación
La profundidad del asiento (la distancia desde el respaldo hasta el borde delantero) influye en cómo se reparte el peso y en la circulación de las piernas.
Sentado bien atrás, con la espalda apoyada en el respaldo:
- Debería quedar un espacio de 2–4 dedos entre el borde del asiento y la parte posterior de tus rodillas.
- Si el asiento es demasiado profundo, el borde presionará tus rodillas y tenderás a deslizarte hacia delante, perdiendo el apoyo lumbar.
- Si es demasiado corto, sentirás que “te caes” hacia delante y el peso no se reparte bien.
Lo ideal es una silla con asiento deslizante (profundidad ajustable). Si no lo tiene, revisa bien las medidas y compáralas con tu muslo (desde la cadera hasta detrás de la rodilla).
4. Soporte lumbar: el corazón de la ergonomía
La zona lumbar (parte baja de la espalda) tiene una curvatura natural hacia dentro. Una buena silla ergonómica debe respetar y sostener esa curva, no aplastarla ni dejarla sin apoyo.
Fíjate en:
- Forma del respaldo
- Debe tener una curva visible en la zona lumbar, no ser completamente plano.
- Evita respaldos que “empujan” demasiado fuerte o en un punto muy concreto.
- Ajuste lumbar
- Idealmente, el soporte lumbar debería ser ajustable en altura (para adaptarse a tu columna) y, si es posible, también en profundidad o firmeza.
- Si no tiene ajuste específico, prueba la silla: sentado bien atrás, ¿sientes la zona lumbar apoyada sin esfuerzo?
- Estabilidad del apoyo
- Cuando te reclinas un poco, ¿el soporte lumbar sigue acompañando tu espalda o se queda “atrás”?
- Los mecanismos de reclinación sincronizada suelen mantener mejor el contacto con la zona lumbar.
Un buen soporte lumbar es clave para prevenir dolores de espalda a medio y largo plazo.
5. Respaldo y reclinación: moverse es obligatorio
Estar recto como un palo todo el día tampoco es sano. La ergonomía moderna insiste en la variabilidad postural: cambiar de postura a lo largo del día.
Por eso, el respaldo y su mecanismo son importantes:
- Altura del respaldo
- Para trabajo de oficina estándar, un respaldo medio/alto que llegue al menos a los omóplatos suele ser suficiente.
- Si buscas apoyo de cabeza y cuello, necesitarás un respaldo alto con reposacabezas ajustable.
- Reclinación
- Busca un respaldo que permita reclinarse suavemente y que tenga:
- Tensión regulable (para que no se vaya hacia atrás demasiado fácil ni esté tan duro que no lo uses).
- Bloqueo en varias posiciones o, al menos, una posición intermedia cómoda.
- Los mecanismos sincronizados (el respaldo se mueve más que el asiento) suelen ser más cómodos que los muy básicos.
- Busca un respaldo que permita reclinarse suavemente y que tenga:
- Reposacabezas (si lo tiene)
- Debe ser ajustable en altura y ángulo.
- Su función no es empujar la cabeza hacia delante, sino ofrecer apoyo cuando te reclinas.
6. Apoyabrazos: aliados de hombros y cuello
Los apoyabrazos ayudan a descargar el peso de los brazos, reduciendo tensión en hombros y cuello. Pero si están mal diseñados, pueden ser un estorbo.
Características clave:
- Altura ajustable
Sentado en tu postura de trabajo, con los hombros relajados y los codos cerca del cuerpo, los apoyabrazos deberían:
- Quedar a la misma altura que la mesa o ligeramente por debajo.
- Permitir que tus antebrazos descansen sin elevar los hombros.
- Ajuste en anchura y profundidad
- Poder acercar o alejar los apoyabrazos del cuerpo ayuda a adaptarlos a tu complexión.
- El ajuste en profundidad (adelante/atrás) evita que choquen con el borde de la mesa cuando te acercas.
- Ajuste en ángulo (4D)
- En sillas más avanzadas, los apoyabrazos pueden girar hacia dentro o hacia fuera.
- Esto es útil, por ejemplo, para escribir o usar el ratón con la muñeca bien alineada.
Si trabajas muchas horas con teclado y ratón, unos buenos apoyabrazos marcan una gran diferencia.
7. Materiales y transpirabilidad: comodidad a largo plazo
No todo es “mecánica”. Los materiales influyen en el confort, la temperatura y la durabilidad.
- Asiento
- Espuma de alta densidad que no se hunda en pocas semanas.
- Firmeza media: ni tabla ni sofá. Debe repartir bien el peso sin que notes la base.
- Respaldo
- Malla transpirable: muy recomendable si pasas muchas horas sentado o trabajas en un entorno cálido.
- Respaldo tapizado: puede ser más acogedor, pero suele retener más calor.
- Base y ruedas
- Base de 5 radios para mayor estabilidad.
- Ruedas adecuadas a tu suelo:
- Suelo duro (parquet, baldosa): mejor ruedas blandas o específicas para no rayar.
- Moqueta: ruedas estándar suelen ser suficientes.
8. Ajustabilidad y facilidad de uso: si no lo usas, no sirve
Una silla puede tener muchos ajustes, pero si son complicados o poco intuitivos, acabarás usándola siempre igual.
Valora:
- Que las palancas y mandos estén accesibles y claramente identificados.
- Que puedas ajustar la silla sentado, sin necesidad de ponerte de pie o hacer fuerza rara.
- Que los cambios sean suaves y progresivos, no bruscos.
Una buena práctica es dedicar los primeros días a “jugar” con los ajustes hasta encontrar tus posiciones ideales para trabajar, leer, descansar, etc.
Características de una buena silla ergonómica
Nuestra postura sentada es muy importante a la hora de evitar los problemas de espalda. Disponer de una silla ergonómica correcta que se adapte a nuestras necesidades puede ser de gran ayuda. ¿Pero qué características debemos tener en cuenta a la hora de elegir una silla ergonómica?
Medidas ergonómicas de una silla
Una silla ergonómica es aquella que puede regularse a la medida de cada persona. Y es que en función de las características de la persona, sus distintas partes se adaptarán a ella. Porque no todas las personas tienen las mismas características una buena silla ergonómica debe proporcionarles confort y bienestar mientras trabajan.
Las medidas y la altura de una silla ergonómica deben permitir que los pies deben estén apoyados en el suelo con los muslos horizontales y las rodillas a un ángulo de aproximadamente 90 grados. Con respecto a la profundidad del asiento, una regla general es dejar un espacio de unos 2 a 4 pulgadas entre el borde del asiento y la parte trasera de las rodillas.
Respaldo reclinable

Entre tantas opciones al comprar una silla oficina ergonómica es posible que surjan dudas sobre algunas de sus partes, sobre todo una importante interrogante: ¿Cómo debe ser el respaldo de una silla ergonómica? Y le daremos respuesta a continuación.
Una de las ventajas de la silla ergonómica es que permite ajustar su respaldo a las necesidades de cada momento. Es posible fijarlo según la postura que se desee adoptar. De manera que la S que forma la columna vertebral esté siempre recogida y apoyada, ya que esto evita sobrecargarla de peso.
El respaldo debe ser regulable en diferentes puntos de inclinación y permitir su colocación en posición libre para no impedir el balanceo durante los momentos de descanso. Además algunas sillas incluyen memoria de posición del respaldo para que no sea necesario ajustar la silla cada vez, sino que vuelva por si sola a su posición.
Asiento regulable

La altura de la silla ergonómica oficina también debe ajustarse; de forma que transfiera el peso corporal a través de la zona posterior a la altura de los glúteos y no de los muslos. Su altura debe permitir el apoyo de los hombros y la cabeza correctamente. En este orden de ideas, es necesario destacar que no es adecuada la misma altura de silla para una persona de 2 metros que para una que mida 1.50 cm.
Que sea posible ajustar su altura ayudará a tener una postura más ergonómica y evitar molestias futuras. Y es que si la silla ergonómica queda demasiado baja se verá afectada la zona lumbar y si es demasiado alta se forzarán las vértebras y los músculos.

También debe ser posible la regulación del asiento respecto al respaldo, para que su usuario no quede comprimido dentro del asiento y padezca problemas digestivos y de circulación a raíz de esto.
El tamaño del asiento también debe tenerse en cuenta; este debe ser lo suficientemente ancho como para que el usuario pueda sentarse holgadamente y luego de sentarse cuente con espacio alrededor. Además, la parte delantera del asiento debe estar inclinada hacia abajo para evitar la opresión de la parte posterior de las rodillas o causar dificultad en la circulación sanguínea de las piernas.
Diseño ergonómico
Silla Spine
Lo que es una silla ergonómica debe tener un diseño que se adapte a la forma del cuerpo humano, si no entonces no se trata de un mueble ergonómico; ya que no impediría que la espalda tome posturas incorrectas durante la jornada laboral.
El diseño ergonómico de estas sillas hace que el cuerpo se ajuste a la posición natural cuando está sentado y otorga un soporte adecuado al cuello y a la espalda. Y es que la gravedad juega en contra del ser humano cuando este permanece sentado.
Una mala postura en reposo puede causar severos problemas de columna. Además de otras dolencias y padecimientos como síndrome de túnel carpiano, dolor de cuello y espalda, jaquecas constantes y otros problemas relacionados con la salud.
Tipos de respaldo

Uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de escoger una silla ergonómica es el tipo de actividad para el que se utilizará. Son muchas las actividades que se realizan en una empresa y deberemos escoger la silla más indicada.
El respaldo es una de las partes más importantes ya que debe ajustarse a nuestra espalda y ofrecerle apoyo en la zona lumbar. Los respaldos basculantes son buenos para momentos concretos del día. Pero si estamos muchas horas sentados debemos usar respaldos sincronizados..
En estas el respaldo bascula a la vez que el asiento se desliza adelante o atrás, con lo que nunca entramos en posturas de compresión de la columna ni el abdomen.

Existen respaldos con distintas alturas. Es recomendable que el respaldo tenga una longitud suficiente como para poder cubrir al menos toda la espalda.
También existen modelos que añaden un reposacabezas en la parte superior. Esto ayuda a descansar las vértebras de la zona dorsal de esa manera evitamos someter a la columna a una excesiva torsión.
¿Con brazos o sin brazos?

Dotar a una silla ergonómica oficina de brazos reduce la tensión que sufre el usuario a nivel de codos, omoplatos y espalda. Diferentes estudios de ergonomía avalan que trabajar con los brazos apoyados aligera la carga de los discos vertebrales ayudando a mantener una postura más saludable. Por ello es recomendable que las sillas de oficina incluyan reposabrazos.
Materiales de la silla ergonómica

La tapicería es parte también de la ergonomía de la silla, ya que es el material que el usuario tiene en contacto con el cuerpo. A veces es preferible pagar un poco más por una silla más costosa si es evidente que sus materiales de fabricación son de mayor calidad.
El respaldo de la silla ergonómica que es fabricado con material absorbente y transpirable es el más idóneo para darle un uso intensivo. Normalmente todas las sillas ergonómicas disponen de distintos tipos de telas transpirables con mucha resistencia a la abrasión para garantizar su resistencia ante el uso continuado en la oficina. Por ejemplo, las telas tipo rejilla son excelentes y permiten una mejor transpiración.
También es importante el tipo de espuma con que están hechas las sillas. Las espumas inyectadas ofrecen mayor calidad pues aguantan mucho más tiempo sin deformarse y pueden rellenarse nuevamente de forma fácil sin necesidad de retirar la tapicería o desarmar la silla.
Mejores materiales de fabricación para sillas de oficina
Las mejores sillas de oficina son fabricadas con materiales de excelente calidad; sin embargo, no todos los materiales se adaptan a las necesidades de cada usuario. Por ejemplo, la tapicería de una silla puede ser elaborada en piel natural, en cuerina sintética, en tela o en tejidos de malla súper transpirable. Cada uno de estos tapices tiene sus ventajas y desventajas, pero si se trata de presupuesto será más costoso y lujoso un asiento de piel natural que otro tapizado con tela.
Por otro lado, las sillas ergonómicas deben contar con ruedas para evitar la generación de estática y dichas ruedas pueden estar fabricadas en poliuretano, poliamida o aluminio pulido. Al igual que su base, la cual puede ser de aluminio cromado y darle un toque de brillo y elegancia al asiento.
Pasos para elegir una silla ergonómica
Antes de decidir qué silla ergonómica te acompañará en los próximos años, te recomendamos probarla. Sentarte en ella como lo harás cuando trabajes y probar todas sus funciones y regulaciones para comprobar que se ajustan a ti y a tus necesidades. Ponla a una altura adecuada para ti, con el respaldo colocado en posición de trabajo y prueba cómo te sientes en ella. Algunos aspectos que debes comprobar son:
Estabilidad. La silla es estable gracias a un apoyo en estrella.
• Altura. Tanto el asiento como su respaldo y reposabrazos deben ser ajustables a nivel de altura y adaptarse a tu complexión.
• El apoyo lumbar. Este uno de los aspectos más importantes, la silla que selecciones debe proporcionarte confort en esa zona.
• Respaldo ajustable, reclinable y basculante. Debe permitir su ajuste en movimiento vertical, hacia atrás y hacia adelante.
• Gira con facilidad y se desplaza cómodamente.
• Nivel de comodidad del asiento y material de fabricación. Si es mullido o no, si su tejido es transpirable y si no es demasiado ajustado para ti.
• Reposabrazos ajustable.
Tips de interés para escoger sillas de oficina
Es evidente que no se trata solamente de escoger la silla ergonómica de oficina que implique el menor presupuesto, sino de seleccionar el modelo que mejor se adapte a la complexión y características físicas de su usuario. Por ello, es recomendable lo siguiente:
• La silla de oficina que escojas debe darte suficiente libertad de movimiento.
• La silla ergonómica que selecciones debe ser cómoda y confortable, pero no otorgar comodidad en exceso.
• Verificar que se trate de un asiento que cuente con una constitución sólida y estable.
• El tejido de la silla que escojas debe ser hipoalergénico además de transpirable.
• El asiento debe contar con el relleno suficiente, no deficiente ni en exceso. Debe ser como sentarse sobre una almohada y si está saturado de relleno, permanecer sentado sobre este será bastante incómodo.
• Escoger un asiento que obligue al usuario a adoptar una posición saludable, pero también que le invite a mantenerse en movimiento constante.
• Tener en cuenta que no será necesario invertir demasiado dinero para adquirir una silla ergonómica y que se ajuste a las necesidades.
• Por último, uno de los tips más importantes es no acostumbrarse a la comodidad de la silla sin importar su modelo y recordar la realización de pausas, descansos y ejercicios de estiramiento cada cierto tiempo durante la jornada de trabajo diaria.
Porque hoy en día existen una gran variedad de sillas ergonómicas pero debemos asegurarnos de que realmente lo son. Para ello deben cumplir todas las características anteriores.
Lo mejor es dejarse aconsejar por un profesional cómo Ofiprix especialista en sillas ergonómicas. Nuestra salud está en juego por lo que es una decisión importante que no debe tomarse a la ligera. Y debemos verlo como una inversión de futuro. Ya que la silla ergonómica que escojamos nos durará años si es de buena calidad. Feliz semana
