Día a día en la oficina: Consejos y rutina
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Al principio de año, suele ser habitual que nos propongamos propósitos o metas . Ya sea que estés tratando de estar más concentrado en el trabajo, más eficiente en tu cargo o de comunicarte mejor este año. El objetivo último siempre ha de ser mejorar nuestra productividad y hacer más llevadera la jornada de trabajo. En este artículo queremos darte algunos consejos y rutinas para hacer más cómodo tu día a día en la oficina te ayudará a establecer hábitos que se mantendrán.
Rutina para un día en la oficina productiva
¿Qué hacer en un día en la oficina? Presentamos nuestra recomendación de tareas y actividades para llevar a cabo tu trabajo con la máxima productividad.
Planifica tu jornada de trabajo
Empezar el día en la oficina planificando el trabajo con anticipación es esencial para ser el dueño nuestro tiempo y de nuestra semana de trabajo, por lo que los expertos recomiendan que todo el mundo debería terminar su jornada en la oficina planificando la de los próximos días. Antes de volver a casa, tomate un tiempo para sentarte y tachar las tareas que has realizado y las que aún quedan por hacer. Prioriza esas tareas por lo importante que son y luego planea cuándo se llevarán a cabo en los próximos días.
Revisa tu bandeja de Entrada cuando toque
Revisar los correos electrónicos, por la mañana, cuando llegamos a la oficina es lo habitual. Sin embargo muchos expertos nos dice que puede tener un impacto negativo en la forma de abordar el resto de tareas. Cada vez más se recomienda realizar primero de todo las tareas diarias que más esfuerzo intelectual nos vayan a llevar. Nuestro consejo es revisar el mail al principio del día para abordar temas urgentes. Después de eso, aborda las tareas principales del día sin volver a revisar el mail hasta que no las termines.
Aborda las tareas que más concentración requieran
Es recomendable comenzar el día en la oficina con las tareas más importantes o aquellas que requieren mayor concentración. Durante las primeras horas del día, la mente suele estar más fresca y con mayor capacidad de enfoque, lo que permite resolver problemas complejos con mayor eficiencia. Además, al completar estas tareas temprano, se reduce la sensación de estrés y carga mental a lo largo del día. Otro beneficio es que durante la mañana suele haber menos interrupciones, ya que el nivel de actividad en la oficina o los correos electrónicos aún no han alcanzado su pico. Aprovechar este tiempo para las actividades más exigentes ayuda a mejorar la productividad y a mantener un mejor equilibrio en el resto de la jornada.
Ten ordenado tu escritorio de trabajo
Sentarse en un escritorio todo el día puede ser agotador. Sin embargo, si configuras bien tu espacio, no tiene por qué serlo. De hecho, unos pocos pequeños cambios pueden hacer grandes diferencias en la maximización del rendimiento y la productividad. Unas ligeras modificaciones en su espacio pueden cambiar tu productividad. Una mesa de trabajo desordenada puede ser el peor remedio para hacer más cómodo tu día a día en la oficina. Podemos perder valiosos minutos buscando un archivo o ese documento que debes presentar ante tu jefe y que alguien dejó sobre tu escritorio. En este sentido, una mesa de trabajo espaciosa y cómoda como las mesas manager es una excelente opción a tener en cuenta.

Iluminación
Agrega plantas en tu escritorio de trabajo. Según todos los estudios realizados, las plantas nos relajan a la vez que mejorar la concentración. También se debe procurar mejorar la iluminación: cuando tengas más luz a tu alrededor, también estarás más concentrado. La Iluminación es de los factores más importantes para mantener la concentración y en consecuencia sentirse inspirado para crear; desafortunadamente, en las empresas no le dan la relevancia a este aspecto y muchas veces crean espacios de trabajo con ambiente asfixiantes.
Adopta una buena postura
Mantener una postura correcta día a día en el trabajo es clave para evitar dolores musculares y problemas de salud a largo plazo. Asegúrate de que tu espalda esté recta y apoyada en el respaldo de la silla, con los pies bien apoyados en el suelo o en un reposapiés si es necesario. La pantalla del ordenador debe estar a la altura de los ojos para evitar forzar el cuello, y los brazos deben formar un ángulo de 90 grados al teclear. Además, evita encorvarte o cruzar las piernas durante largos periodos de tiempo, ya que esto puede afectar la circulación y causar molestias. Si trabajas de pie, distribuye el peso de manera equilibrada y usa calzado cómodo.

Utiliza herramientas adecuadas
El uso de herramientas ergonómicas y bien diseñadas puede marcar una gran diferencia en tu comodidad y productividad en la oficina. Un teclado y ratón ergonómicos ayudan a reducir la tensión en las muñecas y previenen lesiones como el síndrome del túnel carpiano. Además, contar con una silla ajustable y un escritorio con la altura adecuada favorece una postura correcta y evita dolores de espalda. Si trabajas con documentos físicos, un soporte para lectura puede reducir la fatiga ocular y mejorar la postura. También es recomendable utilizar auriculares con micrófono para videollamadas y reducir la necesidad de sujetar el teléfono, minimizando la tensión en el cuello y hombros.
Cuida la limpieza
Un consejo muy importante, aunque para hacer más cómodo tu día a día en la oficina, es al igual que debemos tener un espacio de trabajo ordenador, hemos de cuidar de mantener el lugar de trabajo limpio y libre de desorden. Hay pocos factores tan importantes para mejorar nuestro espacio de trabajo, a la vez, no hay nada menos productivo que llegar a la oficina y encontrarse con un escritorio caótico lleno de documentos por doquier. Debes saber que un lugar limpio y ordenado minimiza nuestros errores, y nos da mayor control y confianza. Si tu entorno está limpio y ordenado es más fácil estimular la creatividad, y por lo tanto, tu mente será más receptiva.